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El karma de los ‘rookies’
El karma de los ‘rookies’

2015-09-10 14:10:05

El caso de Felipe Nasr es especial. Puede que sea porque su familia ha invertido mucho dinero, porque tiene un gran patrocinador detrás para subir a Sauber o que simplemente sea su carácter; pero el brasileño no parece disfrutar tanto como los otros tres ‘rookies’ del Mundial de Fórmula 1. Carlos Sainz, Max Verstappen y Roberto Merhi se lo están pasando en grande, se les ve disfrutar en la pista, en el paddock… felices por ser pilotos de F-1.

Mi compañera en Movistar Plus María Serrat me habla del karma y yo, espero que sepan disculparme, no termino de entender muy bien qué es. No sé lo que es la energía positiva ni el halo. No obstante, sí les puedo decir una cosa: A Sainz, Merhi y Verstappen se les ve disfrutar, a Nasr no tanto da gusto convivir con ellos, te contagian su vitalidad, su buen humor, su ambición, su simpatía. Son atrevidos, descarados, rápidos, naturales… son jóvenes y con talento. No temen a nada ni a nadie. Saben que, a igualdad de coche, se pueden medir a cualquiera.

Tuvimos la ocasión de convivir con los dos pilotos de Toro Rosso en una jornada vacacional de canoas, quads y barbacoa que organizaba Cepsa. Esperaba encontrar a Sainz algo hundido tras cinco abandonos consecutivos por avería, me esperaba verlo ‘ultracabreado’ al comprobar cómo todos esos abandonos se sucedían en carreras en las que, de acabar, lo hubiera hecho en los puntos. No fue así.

“Nada. Olvidado. Ni me acuerdo”, me repetía. Y eso que había abandonado en Bélgica porque alguien no había apretado bien una brida de un manguito: “Es todo pasado, solo pienso en el futuro y va a ser bueno, de verdad”, dijo.

¿Va a ser “bueno”?, me pregunté tras escucharle. ¿Bueno con una penalización por cambiar el motor en Monza, un circuito donde el propulsor lo es casi todo? “Hombre, también pensaba que en Canadá no había nada que hacer y acabé en lo puntos”, Sainz: "Sólo pienso en el futuro y va a ser bueno" se dijo. Lo cierto es que lo habría hecho. De no haber mediado un pinchazo, se habría metido en los puntos a pesar de salir desde la parte trasera de la parrilla en un circuito que martiriza al poco potente motor Renault.

No sé si su vitalidad y su buen rollo nacen de su poderío en la pista o si es esa energía positiva en la vida la que le hace ser tan rápido sobre el monoplaza. Quizá sea eso del karma del que me habla María Serrat.